No, no iba a correr por el esguince.Haciendo caso a la fisioterapéuta, el viernes a ultima hora me quité el vendaje y el sábado por la mañana me presenté en la pista con intención de probar 10' a ver que tal. Esos 10' se convirtieron en 7km acabando a 4'05'', sin un sólo dolor ni molestia, y con la convicción de correr en Coslada el domingo.
Dicho y hecho.
2º mientras recogía torrejoneros con mi coche, y un viento de los que arrastran la porquería por las calles, no hacían que fuera demasiado optimista, aunque sinceramente iba sin ninguna intención que no fuera bajar de 1h30'.
Llegamos a Coslada, saludo a algunos foreros (Piraña, no te vi) como Jose Félix (quedó 10º) o Vicente (un tiempazo de 1h18'), un poco de calentamiento para pasar frio y ¡pum! a correr. Primer km pasando gente de la que se coloca "bien", y rápido ponemos velocidad de crucero, con mucha precaución, pues aunque el circuito se supone más suave (cosa que a la postre creo que no es así, pero tampoco importa) en los kms 7 y 10 nos esperan sendos muros de casi un km de largo. El resto del recorrido es un continuo sube y baja que no permite poner un ritmo estable en ningún momento... de las más duras que he corrido si le añadimos el viento.
Al final llego en 1h29'35'' que me deja satisfecho dadas las condiciones y mis dos semanas anteriores. Duquito un poco por detrás de mi (ayer hizo 10km...), Munilla unos segundos por delante consiguiendo MMP y Culebra baja por un pelo de 1h29'.
Estiramientos, risas, satisfacción y a casa a recuperar el esfuerzo, que ha sido mayúsculo.
Siguiente parada: MAPOMA.
Y ahora la nota discordante. En el km 18 me voy acercando a un grupo de 3 corredores y uno de ellos, del club atletismo Coslada, va dando tumbos de un lado a otro de la carretera. Al principio, desde lejos, creo que va hablando con alguno de los otros pues se gira constantemente hacia atrás. Según me acerco, y cuando le adelanto a unos 200m de meta, me doy cuenta de que no va hablando si no que va destrozado e intentando acabar como sea, aunque le cueste un disgusto. En meta, enseguida le traen una silla de ruedas y una manta térmica y veo como, con la mirada perdida, intenta beber mientras se tira el agua por encima. Vale que uno sea un cabezota y haga lo que sea para terminar una carrera... lo que no vale es que tanto comisarios como protección civil/cruz roja le permitan acabar en ese estado. Luego nos lamentamos cuando pasa algo.
Un saludo.


